

Existen dos tipos principales de recarga: carga lenta y carga rápida. La carga lenta es más común y adecuada para períodos largos de detención, como en estacionamientos o en lugares de trabajo, donde el vehículo se conecta durante varias horas. En cambio, la carga rápida permite recargar una parte importante de la batería en un corto período de tiempo, lo que es ideal para viajes largos. Las estaciones de carga rápida están distribuidas en áreas estratégicas, como estaciones de servicio o centros comerciales, y son fáciles de identificar. Para iniciar la carga, solo es necesario conectar el vehículo al cargador adecuado y, en algunos casos, utilizar aplicaciones móviles para autenticar el proceso y facilitar el pago.
¿Cómo se carga un coche híbrido?
La carga de un coche híbrido es un proceso sencillo y eficiente que combina la energía de la batería y el motor de combustión interna. La mayoría de ellos se recargan principalmente mediante el sistema regenerativo, que aprovecha la energía cinética generada durante el frenado y la desaceleración. Este mecanismo transforma el movimiento en electricidad, almacenándose en la batería para su posterior uso.
Además, algunos modelos permiten realizar una carga externa a través de un enchufe, similar a la de un vehículo eléctrico, lo que facilita la recarga en el hogar o en estaciones públicas. Al conectar el cargador, se inicia un proceso controlado electrónicamente que ajusta el voltaje y la corriente, garantizando la seguridad y evitando sobrecargas. Este método de carga híbrido optimiza el rendimiento del vehículo, prolonga la vida útil de la batería y mejora la eficiencia general, permitiendo una conducción más ecológica y económica, eficiente.
Cómo se carga un coche eléctrico
La carga de un coche eléctrico es un proceso esencial que garantiza el funcionamiento óptimo del vehículo y la prolongación de la vida útil de su batería. Existen principalmente dos métodos para cargar un coche eléctrico: la carga doméstica y la carga en estaciones públicas. En el hogar, se utiliza un cargador específico conectado a la red eléctrica, permitiendo llenar la batería de forma gradual durante la noche. Este método resulta cómodo y seguro, aunque requiere de una instalación previa.
Por otro lado, las estaciones de carga públicas ofrecen alternativas de carga rápida o ultrarrápida, permitiendo recargar el vehículo en menos tiempo durante viajes o desplazamientos. El proceso se inicia conectando el cable adecuado al puerto del coche, seguido de la activación del sistema de carga que regula el voltaje y la corriente. Durante la carga, se puede monitorear el progreso a través de aplicaciones móviles especializadas, asegurando una recarga controlada y eficiente. Completamente.
Cómo se carga un coche híbrido o eléctrico fuera de casa
El proceso de cargar un coche eléctrico o híbrido fuera de casa se ha vuelto cada vez más accesible y eficiente gracias a la creciente red de puntos de carga públicos. Estos puntos se encuentran ubicados en centros comerciales, estacionamientos y autopistas, permitiendo a los usuarios recargar sus vehículos mientras realizan otras actividades. La mayoría de estas estaciones ofrecen opciones de carga rápida, lo que reduce significativamente el tiempo de recarga.
Para poder utilizar estos puntos, es necesario contar con una tarjeta o aplicación móvil que facilite el acceso y gestione el pago. Al llegar a la estación, se conecta el cable al vehículo y se activa el sistema de carga, que regula automáticamente el voltaje y la corriente. Gracias a esta infraestructura, los conductores pueden disfrutar de mayor autonomía y flexibilidad, especialmente durante viajes largos, contribuyendo a una movilidad eficiente y sostenible. Es un avance hacia un futuro de transporte más limpio y accesible.

Cómo se carga un coche híbrido o eléctrico en casa
Cargar un coche híbrido o eléctrico en casa es una alternativa práctica y cómoda para mantener la autonomía del vehículo. Para un coche eléctrico, el proceso implica instalar un cargador doméstico que se conecta a la red eléctrica, permitiendo transformar la corriente alterna en continua para recargar la batería de manera controlada. Este sistema cuenta con protecciones que evitan sobrecargas y aseguran la integridad de la batería.
En los coches híbridos también es posible realizar una carga externa similar a la de un vehículo eléctrico. El procedimiento se inicia conectando el cable al puerto de carga y seleccionando el modo adecuado, ya sea lento o rápido según la instalación. Es fundamental contar con una instalación eléctrica adaptada a la potencia requerida, garantizando un proceso seguro, eficiente y económico. Esta solución facilita la movilidad sostenible a diario.
Tipos de enchufes y cables
En los primeros años de los coches eléctricos, uno de los mayores dilemas era el tipo de enchufes y cables de carga que utilizarían. Si bien las bombas de combustible y los niveles de octanaje se han estandarizado desde hace mucho tiempo en varios países, los coches eléctricos inicialmente tenían diferentes conectores que se adaptaban a las baterías de cada fabricante. Sin embargo, en 2014, la Comisión Europea dictaminó que todos los vehículos enchufables y las estaciones de carga nuevas deberían contar con un conector de Tipo 2.
Aunque todos los vehículos eléctricos e híbridos enchufables que se comercian en la actualidad cuentan con este tipo de enchufes de serie (comúnmente conocido como mennekes o menekes), un coche puede ser compatible con varios cables. Es decir, un conector puede ser de Tipo 2 en un extremo y diferente en el otro, lo que le permite conectarse a otras fuentes de alimentación. Hay que destacar que no todos vienen de fábrica equipados con este cable: algunos fabricantes obligan a comprarlos por separado como un extra opcional.
Por otro lado, existen los conectores de carga rápida de CC, desarrollados por un consorcio de fabricantes alemanes y estadounidenses. “CCS” son las siglas de Combined Charging System, que es el favorito entre las marcas europeas. Estos están disponibles para su uso solo en estaciones públicas de “carga rápida”, que normalmente proporcionan hasta un máximo de 50 kW de potencia.
Pero si bien CCS es una tecnología de carga rápida desarrollada por alemanes y estadounidenses, CHAdeMO es su contraparte japonesa. También funciona con 50 kW de potencia y, de nuevo, todos los vehículos deben contar con una toma CHAdeMO específica para poder utilizar las entradas proporcionadas en las estaciones de carga públicas.
Y mencionando a estas últimas, todos los puntos de recarga públicos disponen de un cable que enchufamos directamente al coche, pero otros tienen una toma a la que debemos conectar el propio cable que viene con él. También es necesario un cable para enchufar el coche a una toma convencional (tipo Schuko), y es recomendable enchufarlo primero al punto de carga y después al coche; y hacer lo contrario al desenchufarlo. Y, lógicamente, también guardarlo y enrollarlo correctamente después de cada uso.
Actualmente, lo más normal es encontrarnos ante tres tipos de cables de carga para los vehículos electrificados:
- Cable Modo 2 Reforzado: optimizado para tomas reforzadas tipo Green Up. Puede suministrar hasta 3,2 kW de potencia.
- Cable Modo 3 Monofásico: preparado para los puntos de carga privados o públicos. Puede dar hasta 7,4 kW de potencia.
- Cable Modo 3 Trifásico: diseñado para los puntos de carga privados o públicos. Puede otorgar hasta 22 kW de potencia.
Seguridad
La recarga de un coche electrificado es una operación completamente segura. Las estaciones de carga, las tomas de corriente en el vehículo y en el cargador, así como los cables, están diseñados para ofrecer una carga segura bajo cualquier condición, incluso bajo una lluvia torrencial. Todos esos componentes tienen un elevado grado de protección IP ante el polvo y el agua. Además, los conectores del cable se bloquean durante la recarga para evitar accidentes o posibles robos.
No hay problemas de seguridad importantes a la hora de cargar los coches eléctricos e híbridos enchufables. De hecho, la falta de combustible inflamable es un beneficio de seguridad tangible, y no es que sea el pan de cada día ver vehículos incendiándose en las gasolineras. Actualmente, lo cierto es que muchos de estos vehículos se basan en modelos convencionales de combustión, por lo que no hay una gran diferencia en la seguridad entre ambos.

¿Cuánto cuesta recargar un coche eléctrico o híbrido enchufable?
Las tarifas exactas varían en base a muchos factores, pero sí se pueden establecer algunas referencias. En primer lugar, lo más económico es recargarlo en casa, algo más que en un punto público de pago (excepto, claro está, en los que son gratuitos). Y en estos últimos, la tarifa se reduce mucho con un servicio de suscripción que, con mucho gusto, la mayoría de los fabricantes ya están comenzando a ofrecer a sus clientes.
En casa, las tarifas están reguladas por el Real Decreto 216/2014, del 28 de marzo. La más apropiada es la tarifa con discriminación horaria supervalle,2.0DHS. En las horas supervalle, nocturnas, hay una considerable reducción del consumo y, por ende, los precios son más bajos. Según los datos del Portal de Transparencia de la Red Eléctrica Española (ESIOS), el coste de comercialización variable es de 0,00164 €/kWh (a día 30 de octubre de 2020).
En realidad, volcarse hacia la compra de un coche eléctrico o híbrido enchufable no es tan difícil como parece. De hecho, se puede ver como algo más sencillo de repostar que un coche convencional, ya que en realidad hay algunas alternativas que, si tienes la posibilidad de acceder a ellas, te permitirán tener tu vehículo electrificado siempre con un óptimo nivel de carga.